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Semana Santa en Ibiza

Una tradición insular que crece entre la fe del pueblo,
la belleza del patrimonio y el compromiso de sus
cofradías.

Una semana que detiene el tiempo

Hay semanas que pasan sin dejar huella. Pero hay otras, una en especial, en la que el tiempo parece detenerse. En Ibiza, cuando se acercan los días de la Semana Santa, el bullicio cotidiano se transforma. El silencio toma el relevo. La piedra antigua de nuestras calles respira otro ritmo. Y los pasos de los cofrades, al compás de las agrupaciones musicales, despiertan algo profundo en el corazón de quienes observan.

La Semana Santa en la ciudad de Ibiza se ha forjado a lo largo de siglos con raíces profundas. Nuestros templos, especialmente la Santa Iglesia Catedral de Santa María, fueron desde antiguo el escenario litúrgico principal. Con el tiempo, a esa solemnidad se sumaron expresiones de piedad popular y la fundación de cofradías penitenciales, que encarnaron la espiritualidad humilde y devota de nuestra comunidad.

Fue la cofradía del Santo Cristo Yacente quien comenzó a procesionar el Viernes Santo en la ciudad de Ibiza el 7 de abril de 1944. Durante aquellos primeros años, las imágenes del Santo Cristo Yacente (1944) y la de la Virgen Ntra. Sra. de los Dolores (1945) compartieron cortejo procesional, simbolizando de forma íntima el dolor de la Madre y el reposo del Hijo tras la crucifixión.

A medida que surgieron nuevas cofradías en las parroquias de la ciudad, cada una de ellas fue incorporándose a la Procesión del Santo Entierro, sumando su identidad, sus imágenes titulares y su espiritualidad al acto común del Viernes Santo. Tras sus respectivas fundaciones y erecciones canónicas, fueron integrándose:

Así se forjó un calendario espiritual con misas, triduos, procesiones y ejercicios de piedad, que consolidaron la Semana Santa ibicenca, dándole un nuevo impulso a nivel local.

Este proceso culminó con la creación de la actual Junta Coordinadora de Cofradías de Semana Santa de Ibiza, formalizada por decreto canónico en 2024 por el Obispo Mons. Vicent Ribas Prats, hoy responsable de la coordinación fraterna de las siete cofradías activas en la ciudad.

La Semana Santa ibicenca no es solo una cita con la tradición: es un acto de fe que se renueva cada año, un relato que se cuenta sin palabras, un testimonio que une generaciones. Es la manera en la que nuestro pueblo recuerda, celebra y agradece la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.

Detrás de cada procesión, hay muchas horas de trabajo callado, reuniones en las sedes canónigas, ensayos en silencio, imágenes que se restauran y se limpian con esmero, velas que se preparan, túnicas que se heredan. Todo eso es posible gracias a las siete cofradías penitenciales que integran la Junta Coordinadora de Semana Santa de Ibiza. Cofradías que, junto a sus parroquias, sus fieles y bajo la guía del Obispado, dan forma y alma a esta semana sagrada.

Dalt Vila: piedra viva que abraza la fe

Cuando cae la tarde y la luz se filtra entre las murallas, Dalt Vila se convierte en un templo al aire libre. El casco histórico de la ciudad de Ibiza, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se transforma por completo durante la Semana Santa.

Sus calles empedradas, sus portales de piedra, el eco entre los callejones… Todo acompaña. Las procesiones, al avanzar por sus calles, se hacen oración en movimiento, un lenguaje silencioso que lo dice todo sin necesidad de palabras.

Participación cofrade desde los días previos

Aunque el Triduo Pascual comienza el Jueves Santo, en Ibiza la Semana Santa se vive intensamente desde el Viernes de Dolores, con un calendario de actos y procesiones que se extiende a lo largo de toda la semana. Cada cofradía tiene su propio día de Estación de Penitencia, en un recorrido espiritual y devocional que se ha ido consolidando gracias al impulso y acompañamiento pastoral de nuestro querido y recordado obispo Mons. Vicente Juan Segura, fallecido en 2024, gran defensor del papel evangelizador de las cofradías ibicencas.

Viernes de Dolores

La protagonista es la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores, que celebra su estación de penitencia que marca el inicio espiritual de la Semana Santa en la ciudad y nos invita a contemplar el sufrimiento de María junto a la cruz de su Hijo.

Sábado de Pasión

La Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad realiza su procesión con la imagen del Cristo de la Sangre, una tarde de recogimiento que prepara el camino hacia el Domingo de Ramos.

Domingo de Ramos (mañana)

La Cofradía del Santísimo Cristo del Cementerio abre las celebraciones con la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén en la Procesión de la Borriquita. Niños, jóvenes y familias participan con palmas bendecidas, en un ambiente de alegría y esperanza.

Domingo de Ramos (tarde)

La Cofradía del Santo Cristo de la Agonía sale con sus imágenes del Cristo de la Agonía y Nuestra Señora de la Esperanza, recordando la soledad y el consuelo en los momentos previos a la Pasión.

Lunes Santo

La Cofradía del Santísimo Cristo del Cementerio realiza su Estación de Penitencia con las imágenes del Cristo del Cementerio y el Ecce Homo, en una noche de recogimiento profundo.

Martes Santo

La Cofradía del Santo Cristo Yacente nos invita a meditar el descanso del Señor en el sepulcro, con una procesión marcada por el silencio y la solemnidad.

Miércoles Santo

La Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder realiza su Estación con la imagen del Señor portando la cruz. Una noche intensa de devoción y fuerza espiritual.

Jueves Santo

El momento más sagrado del calendario cristiano. Se celebra la Última Cena y la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Resucitado realiza su procesión con la imagen de Jesús prisionero, mostrando la entrega de Cristo al plan redentor de Dios.

Viernes Santo

Todas las cofradías se unen en la solemne Procesión del Santo Entierro, recorriendo las calles de Dalt Vila en un acto común de fe y comunión. Es el día más sobrecogedor, el que une a todo el pueblo en torno al misterio de la Cruz. Por las calles de Dalt Vila desfilan la tradición, la esperanza, la historia de nuestro pueblo.

Domingo de Resurrección

Y al final, la luz: el Domingo de Resurrección, este día son protagonistas la Cofradía del Santo Cristo de la Agonía y la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Resucitado. Durante la mañana, en el centro de la ciudad, se vive un momento lleno de emoción y alegría: el encuentro del Hijo Resucitado con su Madre, Nuestra Señora de la Esperanza. Este acto, profundamente simbólico, representa el triunfo de la vida sobre la muerte y marca el inicio del tiempo de Pascua en la Iglesia. El sonido de las campanas, las flores, la música y las miradas emocionadas convierten esta procesión en una verdadera fiesta de la fe que llena de esperanza las calles de Ibiza. Es el anuncio gozoso de que la vida ha vencido.

Una Semana Santa que acoge, enseña y transforma

Para quienes vivimos en la isla, la Semana Santa no es un espectáculo ni una costumbre que se repite sin alma. Es un camino de conversión. Y para quienes nos visitan, se convierte en una experiencia espiritual inesperada, en una invitación a mirar más allá del turismo y descubrir el alma de esta tierra.

Nuestras sedes permanecen abiertas, y no solo para las celebraciones sino también para la oración personal, la contemplación silenciosa y el encuentro con el Señor.

La tradición de las visitas a las Casas Santas

Una de las costumbres más hermosas y cargadas de significado del Jueves Santo es la visita a las llamadas Casas Santas o Monumentos. En cada parroquia, al terminar la Misa de la Cena del Señor, el Santísimo Sacramento se reserva solemnemente en un lugar especial, adornado con flores, velas y símbolos de amor y reparación.

Ese lugar se convierte en una “Casa Santa”, donde Cristo permanece velado, en oración, en Getsemaní, esperando su Pasión. La tradición invita a recorrer distintas parroquias del centro de la ciudad durante la noche del Jueves Santo para visitar al Señor en cada uno de esos Monumentos. No es un paseo turístico ni una ruta obligada: es un acto de fe, de compañía y de consuelo a Jesús en su soledad. Es, además, una forma preciosa de unir a las distintas cofradías y comunidades parroquiales de la ciudad y vivir la unidad de la Iglesia.

Son muchos los cofrades y familias ibicencas que conservan esta costumbre: recorren en silencio iglesias como Santa Cruz, San Pedro, El Rosario o la Catedral, deteniéndose unos minutos en oración, acompañando con el corazón a Cristo que se entrega.

Enseñar con el ejemplo, transformar con el testimonio

Estas prácticas, sencillas pero profundas, enseñan a nuestros hijos, a los jóvenes y a los visitantes el verdadero sentido de estos días: que todo lo que hacemos, desde una procesión hasta una vela encendida en la penumbra, tiene como centro a Jesucristo, vivo y presente en medio de su pueblo.

Y es precisamente eso lo que transforma: cuando la fe deja de ser un ritual exterior y se convierte en una experiencia compartida, vivida y testimoniada.

Un testimonio de fe insular

Ibiza, tierra de historia, acogida y espiritualidad, vive su Semana Santa con un carácter propio: silencioso pero profundo, discreto pero auténtico, conectado con la tradición universal, pero profundamente arraigado en la identidad insular de sus cofradías y de su pueblo.

Cada año, las calles de piedra y los muros centenarios se convierten en el escenario sagrado donde la fe del pueblo ibicenco sale al encuentro de Cristo, acompañado por las imágenes que despiertan emociones y oraciones generación tras generación.

La Semana Santa de Ibiza no busca la ostentación ni la espectacularidad: busca el recogimiento, el testimonio y la belleza de lo auténtico. Y por eso, sigue creciendo.

La Semana Santa en Ibiza es única. No por querer parecerse a otras, sino por lo que es: auténtica, serena, profundamente cristiana. Aquí, en cada imagen que procesiona, hay una historia. En cada cofradía, una familia espiritual. En cada mirada emocionada desde una acera, una oración no pronunciada.

Itinerarios de las estaciones de penitencia

Ntra. Sra. de los Dolores

Salida desde la S.I. Catedral d’Eivissa y procesión por la Plaça de la Catedral, Carrer Major, Carrer Sant Ciriac, Carrer Joan Román, Carrer Pere Tur, Carrer del Gral. Balanzat (encuentro con la Imagen del Ssmo. Cristo del Cementerio), Sa Carrossa, Plaça dels Desemparats, Plaça de Vila, Portal de ses Taules y regreso a la Catedral por el mismo recorrido.

Cofradía Ntra. Sra. de la Piedad

Procesiona por las calles del barrio de La Marina: Plaza de San Telmo, José Verdera, Calle del Mar, de sa Creu, Riambau, Compte de Rosselló, Aníbal, Antonio Palau, Plaza de la Constitución, Mestre Joan Mayans, José Verdera, y finaliza en la Plaza de San Telmo.

Cofradía Ssmo. Cristo Cementerio

Procesiona desde la Iglesia de San Telmo hasta la Iglesia de Santo Domingo (El Convent), pasando por las calles Josep Verdera, Mestre Joan Mayans, Rastrillo, Plaça dels Desemparats, Sa Carrossa y General Balanzat.

Cofradía del Santo Cristo de la Agonía

Procesiona desde la Iglesia de Santa Cruz en Calle Aragón, recorriendo Abad y Lasierra, Castilla, Obispo Huix, Obispo Torres, Madrid y Aragón, hasta finalizar en la Iglesia de Santa Cruz.

Cofradía Ssmo. Cristo Cementerio

Procesiona desde la Parroquia de San Pedro (El Convent) por las calles d’Ignasi Riquer, Sant Carles, Plaça Regent Gotarredona, Sant Lluís, Sant Antoni, Plaza del Sol, Ronda d’Antoni Costa Ramon, Comte de Rosselló, Sa Carrossa y General Balanzat.

Cofradía del Santo Cristo Yacente

Sale de la Catedral, recorre la Plaza de la Catedral, Calle Mayor, San Ciriaco, Joan Román, hasta el inicio de Pere Tur, y regresa a la Catedral por el mismo recorrido.

Cofradía Ntro. Padre Jesús del Gran Poder

Sale desde la Parroquia del Rosario y pasa por las calles País Valencià, Josep Riquer, Balears, Parc de la Pau (zona sud), Catalunya, Obispo Huix, Aragón hasta Ignacio Wallis, Bartomeu Vicent Ramon, Comte de Rosselló, Aníbal, Antoni Palau, Portal de ses Taules, Plaza de Vila, Plaza de los Desamparados, Sa Carrossa, General Balanzat, Pere Tur, Joan Román, San Ciriaco y Calle Mayor, hasta finalizar en la S.I. Catedral.

Cofradía del Santo Cristo de la Agonía

Inicia la procesión en la Parroquia de Santa Cruz, recorriendo las calles Aragón (en sentido contrario a la circulación), Avenida Ignacio Wallis (en sentido contrario a la circulación), cabecera del Paseo Vara de Rey, Jaume I, Avicena, Pere Sala, Aníbal, Antoni Palau, Portal de ses Taules, Plaza de Vila, Plaza de los Desamparados, Sa Carrossa, General Balanzat, Pere Tur, Joan Román, San Ciriaco y Mayor, hasta finalizar en la S.I. Catedral.

Cofradía Ntro. Padre Jesús Cautivo y Resucitado

Procesiona desde la Parroquia de Santa Cruz por las calles Aragón 18, Avenida Bartomeu Vicent Ramon, Comte de Rosselló, Aníbal, Antoni Palau, Portal de ses Taules, Plaza de Vila, Plaza de los Desamparados, Sa Carrossa, General Balanzat, Pere Tur, Joan Román, San Ciriaco y Mayor, hasta finalizar en la S.I. Catedral.

Viernes Santo, Vía Crucis

Sale desde la Parroquia de Santa Cruz hasta la S.I. Catedral con el siguiente itinerario: calle Aragón 18, en sentido contrario al tráfico por la Calle Aragón, Ignacio Wallis, Paseo Vara de Rey, Comte de Rosselló, Riambau, Calle de la Cruz, José Verdera, Mestre Joan Mayans, Rastrillo, Plaza de Vila, Plaza dels Desemparats, Sa Carrossa, General Balanzat, Pere Tur, Joan Román, San Ciriaco y Calle Mayor, hasta la Catedral.

Procesión del Santo Entierro – Todas las cofradías

Sale de la Catedral y desciende por las calles de circulación rodada: Calle Mayor, San Ciriaco, Joan Román, Pere Tur, General Balanzat, Sa Carrossa, Plaza dels Desemparats, Plaza de Vila, Rastrillo, Aníbal, Comte de Rosselló, hasta la esquina donde se encuentra el Hotel Montesol.

  1. Frente al Hotel Montesol, las Cofradías del Cristo de la Agonía, Nuestro Padre Jesús Cautivo (ambas de la Parroquia de Santa Cruz) y Nuestro Padre Jesús del Gran Poder (Parroquia del Rosario) regresan a sus respectivas parroquias por Bartomeu Vicent Ramon y Calle Aragón hasta la Parroquia de Santa Cruz, en el caso de las dos primeras cofradías, y por Calle Aragón y País Valencià hasta la Parroquia del Rosario, en el caso de la tercera.
  2. Frente al Hotel Montesol, las otras cuatro cofradías continúan por las calles Comte de Rosselló, Riambau, Calle de la Cruz, José Verdera, Mestre Joan Mayans, Rastrillo, Plaza de Vila, Plaza dels Desemparats, Sa Carrossa, General Balanzat, Pere Tur, Joan Román, San Ciriaco y Calle Mayor, hasta la Catedral.

Domingo de Pascua

Desde la Parroquia de Santa Cruz, procesiona la imagen de Jesús Resucitado por las calles Aragón, Ignacio Wallis y Joan Xicó hasta el Parque Reina Sofía. A las 09:30 horas aproximadamente, también desde la Parroquia de Santa Cruz, procesiona la imagen de la Virgen de la Esperanza por las calles Obispo Huix, Avenida España, León y Vía Romana hasta el Parque Reina Sofía. Allí tiene lugar el encuentro de ambas imágenes, y a las 10:30 horas aproximadamente, se celebra la Misa en el Parque Reina Sofía. Al concluir, las dos imágenes regresan por las calles Joan Xicó, Ignacio Wallis y Calle Aragón hasta la Parroquia de Santa Cruz.

Porque en Ibiza, donde el mar abraza la historia y las murallas custodian la fe, la Semana Santa no se representa... se vive, y Cristo no solo pasa: se queda en el corazón de cada uno de nosotros.