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Lágrimas de emoción y mucho fervor en la procesión del Santo Entierro en Ibiza

By 18 de abril de 2025junio 17th, 2025Noticias

El gran interés que despertó ayer la procesión del Santo Entierro en la ciudad de Ibiza sorprendió a muchos, principalmente a turistas que se acercaron a Dalt Vila y descubrieron, por primera vez en sus vidas, cómo es una procesión de Semana Santa.

Abriendo el Santo Entierro, la cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Resucitado provocó a su paso lágrimas de emoción entre más de un asistente. Imponente, la imagen fue acompañada por los cofrades vestidos de negro y blanco. «Aquí se forja un costalero de verdad» o «Con el corazón, vamos al cielo», fueron sólo algunas de las palabras de ánimo que el capataz de esta agrupación fue gritando a los cofrades durante todo el recorrido.

A unos metros, la cofradía Nuestro Padre Jesús del Gran Poder procesionó en segundo lugar aglutinando a numerosos fieles que siguieron el paso desde la Catedral hasta que finalizó el Santo Entierro. Entre sus cofrades, una mujer -descalza y en una silla de ruedas eléctrica- sorteó las angostas calles de Dalt Vila para acompañar a su Cristo.

Muchos se sorprendieron también con la imagen de Nuestra Señora de la Esperanza, portada a hombros por sus costaleras que desfilaron con la cara destapada.

Como suele suceder, las decenas de personas que acudieron a contemplar la procesión pasaban de charlar animadamente mientras esperaban la llegada de las imágenes a guardar un sepulcral silencio cuando éstas pasaban por delante. También, cada vez que los costaleros cargaban los pasos, su esfuerzo era reconocido con grandes aplausos.

Al tiempo que se bajaba desde la Catedral de Ibiza, las imágenes y miembros de la cofradía del Santísimo Cristo del Cementerio salían de la iglesia de Santo Domingo colocándose estratégicamente para incorporarse después a la procesión.

Mientras que la plaza de Vila era ayer un hervidero de gente con todos sus restaurantes abarrotados, simultáneamente centenares de personas aguardaban -incluso sentadas en las aceras- a que pasara la procesión del Santo Entierro. Incluso, en las sillas colocadas por el Ayuntamiento en un extremo de Vara de Rey, dos horas antes había ya ciudadanos esperando a ver los pasos.

Probablemente, el buen tiempo reinante durante el Viernes Santo animó a miles de personas a abarrotar las calles de Vila, preservando una tradición que, lejos de desaparecer, parece sumar fieles todos los años.

Fuentes: DIARIO DE IBIZA